Llevo en mi memoria la alegría de mi infancia,
llevo en mi memoria los recuerdos de inocencia
como si hubiera sido ayer, te recuerdo;
aquellos juegos de escondite y corridas,
aquellos intercambios de muñecas y casitas
que nos dábamos entre amiguitos,
aquellas juegos de la comidita
cuando las piedras pequeñas eran las papas,
y las hojas de las plantas eran las verduras,
y con un poco de agua ya estaba lista una sopa de verduras,
cuando la tierra era nuestra harina,
cuando los desechos de ladrillo pintaba de rojo el agua
para nuestra comida, y salíamos diciendo
ya esta listo el menú del día.
Como si hubiera sido ayer, te recuerdo;
sobre todo en vacaciones de verano,
cuando por las tardes
nos juntábamos entre los niños del barrio
para buscar y juntar latas de leche
para jugar al tradicional juego del "Kiwi",
en la que siempre queríamos ser primeros en tirar la pelota
y derrumbar las latas para salir corriendo,
o a la "Gallina Ciega", o al "Escondite" hasta horas en que el sol
ya se ocultaba y todos a su casa.
Me entusiasma recordarte ¡Oh! mi dulce infancia
porque me diste lo que quise disfrutar de mi niñez,
no fuiste tan triste como lo pensé,
con ciertas dificultades pero te disfrute
si pude jugar a saltar y correr
con ciertas dificultades pero te viví,
supere los dolores y cicatrices que en mi dejaste
marcadas están y recordarte a veces me hace triste.
Te llevo en mi memoria ¡Oh! mi dulce infancia
porque recordarte me hace sentir de nuevo niña,
recordarte me hace llorar entre risas,
recordarte me traslada a ese mundo mágico
en que solo los niños viven.
Que hermosos tiempos para ser chicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario