jueves, 19 de junio de 2014

Gracias, Madre.


Desde que vine a este mundo,
me mostraste tu amor mas puro.
Con gran sentimiento,
 me dedicaste tu tiempo.

Desde la infancia me educaste,
para hacerme crecer con amor y paciencia.
 impusiste tu valor,
a ser libre y honesta, me enseñaste.

Tú que siempre estuviste ahí para protegerme,
y cubrirme del mal tiempo,
dándome tu mano y alegrándome cada día
con tu espléndida sonrisa.

Mi vida sin tu presencia,
solo es tristeza en mi existencia.
Sin ti, en mi vida no habría alegría,
si eres tú el lucero de mi vida.

Con tu vida,  tu actitud, y tu coraje,
mucho me has enseñado, 
mucho me has mostrado,
pues mucho ya me has dado.

Tus enseñanzas me harán fuerte
en los momentos difíciles,
y humilde
 cuando me equivoque.

Yo te quiero Madre mía,
y te amo con locura.
A Dios le doy la gracia
por tanta ternura.




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